Quien va a construir o refaccionar busca un arquitecto del que se pueda fiar. Antes de llamar quiere ver obras hechas y entender cómo trabaja.
El boca a boca sigue funcionando, pero hoy se completa en Google: el que te recomendaron te busca antes de escribirte.
Lo esencial: un portfolio con proyectos reales y fotos, los servicios que ofrecés (proyecto, dirección de obra, trámites), cómo es el proceso de trabajo y una forma simple de contactarte.
¿Para qué le sirve una web a un estudio?
Para mostrar el trabajo sin depender de mandar archivos por WhatsApp cada vez que alguien pregunta.
- El cliente quiere ver obras parecidas a la que necesita, no una lista de servicios.
- Una web ordenada transmite método: es lo que el cliente busca en quien va a dirigir su obra.
- Los proyectos quedan accesibles todo el tiempo, y se pueden compartir con un enlace.
El proyecto se vende mostrando, no explicando.
¿Qué tiene que tener la web del estudio?
Portfolio por tipo de proyecto
Viviendas, locales, refacciones: agrupados para que el cliente encuentre lo suyo.
Cómo trabajás
Las etapas del proyecto, del primer boceto a la obra terminada.
Servicios claros
Proyecto, dirección de obra, trámites municipales: qué hacés y qué no.
Fotos y planos
Con imágenes propias, no renders de otros.
Contacto directo
WhatsApp y formulario para contar el proyecto.
Zona de trabajo
Dónde trabajás: evita consultas que no vas a poder tomar.
¿Cómo llegan las consultas desde Google?
Con una página por tipo de proyecto, que es como busca la gente.
Una página por tipo de trabajo
Casa, ampliación, local comercial, refacción: cada una con sus obras.
El Perfil de Google del estudio
Con dirección, zona de trabajo y reseñas de clientes.
Contenido sobre el proceso
Qué necesita el cliente para empezar, cuánto dura cada etapa, qué papeles hacen falta.
Errores que restan
- Mostrar renders sin decir que son renders: cuando el cliente lo descubre, se cae la confianza.
- No aclarar hasta dónde llega tu trabajo: el cliente no sabe si hacés la dirección de obra o solo el proyecto.
- Un portfolio sin orden ni contexto: veinte imágenes sueltas no cuentan nada.
¿Conviene mostrar precios?
En proyectos, no: cada obra es distinta. Lo que sí conviene es explicar de qué depende el honorario, para que el cliente sepa qué esperar.
Si querés ver qué incluye una web para tu negocio, ahí está el detalle.
¿Querés que tus proyectos trabajen por vos?
Contanos qué tipo de proyectos hacés y cómo trabajás. Armamos una web donde el trabajo se vea como corresponde.
¿Puedo subir proyectos nuevos yo mismo?
Sí, desde el panel: cargás el proyecto con sus fotos en unos minutos.
¿Qué pasa si tengo pocas obras?
Con pocas bien presentadas alcanza; se van sumando.
¿Necesito una página por proyecto?
No: con una página por tipo y el portfolio adentro ya funciona.
¿Sirve si trabajo en sociedad?
Sí, la web puede mostrar el estudio y el equipo completo.













