Empezar terapia cuesta. La persona que lo decide busca en Google, entra a dos o tres páginas y descarta rápido las que no le dicen nada.
Tu web no tiene que convencer a todo el mundo: tiene que darle a la persona que ya está buscando la información justa para escribirte.
Lo esencial: cómo trabajás y con qué temas, si atendés presencial u online, cómo se pide un turno y qué pasa después. Con un tono claro y sin vueltas.
¿Por qué la web importa tanto en este rubro?
Porque el primer paso lo da solo el que se siente tranquilo. Y la tranquilidad la da la información.
- El paciente quiere saber si trabajás su tema antes de escribir.
- La modalidad online amplió todo: hoy atendés gente de otras ciudades, si se sabe.
- La discreción es parte del servicio: una web sobria transmite más que una con colores fuertes.
El primer paso de una terapia es encontrar a alguien en quien confiar.
¿Qué debe tener tu web?
Cómo trabajás
Tu enfoque y los temas que atendés, explicados en lenguaje simple.
Modalidad
Presencial, online o las dos, con días y horarios de atención.
Cómo pedir un turno
Un formulario corto o WhatsApp, sin datos que nadie quiere dejar.
Preguntas frecuentes
Duración de la sesión, frecuencia, cómo es la primera vez.
Confidencialidad
Que quede claro que todo lo que se habla queda ahí.
Formación
Título, especialidad y matrícula: lo que da respaldo profesional.
¿Cómo llegan los pacientes desde Google?
Buscando el tema, más que el título profesional.
Una web que nombre los temas
Ansiedad, duelo, pareja, adolescencia: la gente busca así, no “psicología clínica”.
El Perfil de Google del consultorio
Con la zona y los horarios, si atendés presencial.
Contenido que responda dudas
Qué es una primera sesión, cuándo conviene consultar, cómo elegir.
Qué conviene cuidar
- No prometer resultados: en salud no corresponde, y además resta seriedad.
- No usar testimonios de pacientes con nombre: la confidencialidad está primero.
- No dejar la web sin decir la modalidad: la mitad de las consultas son sobre eso.
¿Y si atiendo online solamente?
Entonces la web es tu consultorio. Es lo único que el paciente ve antes de escribirte, y lo que le dice si sos la persona indicada.
Si querés ver qué incluye una landing page, ahí está el detalle.
¿Querés que te encuentre quien ya está buscando ayuda?
Contanos cómo trabajás y qué querés transmitir. Armamos una web sobria, clara y que dé confianza.
¿Conviene poner los honorarios?
Es una decisión personal. Si no los ponés, conviene aclarar cómo se consulta.
¿Puedo actualizar los temas que atiendo?
Sí, desde el panel y sin depender de nadie.
¿Necesito muchas páginas?
No: una landing bien armada suele alcanzar.
¿Sirve si recién arranco?
Sirve: es lo que te permite que te encuentre gente que todavía no te conoce.













