Tener una página web es un buen comienzo para cualquier negocio. Permite presentar los servicios, mostrar información de contacto y compartir el sitio con clientes, amigos, conocidos y personas que ya conocen la empresa.
Pero hay una diferencia importante entre tener una página web y conseguir que nuevas personas la encuentren.
Si solamente compartimos nuestra dirección web con quienes ya conocemos, estamos llegando principalmente a personas que ya tienen alguna referencia sobre nuestro negocio.
Para conseguir nuevos clientes, necesitamos trabajar para que nuestra empresa aparezca frente a personas que todavía no nos conocen.
Una página web es el punto de partida
La página web funciona como el centro de nuestra presencia digital.
Allí podemos explicar qué hacemos, mostrar nuestros servicios, responder preguntas frecuentes y facilitar el contacto.
Pero publicar una página no significa automáticamente que Google vaya a posicionarla en las primeras posiciones para las búsquedas relacionadas con nuestro negocio.
Ahí es donde entra el SEO.
SEO: trabajar para que te encuentren
El SEO busca mejorar la presencia de una empresa en los resultados orgánicos de Google.
No se trata solamente de agregar palabras clave dentro de una página. Para obtener buenos resultados hay que trabajar diferentes aspectos del sitio y del ecosistema digital de la empresa.
Esto puede incluir:
- Estructura y contenidos del sitio web.
- Velocidad y experiencia de navegación.
- SEO local.
- Google Search Console y Analytics.
- Perfil de Empresa de Google.
- Contenido útil para potenciales clientes.
- Enlaces internos y externos.
- Reputación y presencia digital.
El objetivo es conseguir que, cuando una persona busque un producto o servicio relacionado con nuestro negocio, tengamos más posibilidades de aparecer.
SEO y publicidad cumplen funciones diferentes
El SEO trabaja principalmente sobre el posicionamiento orgánico. Es una estrategia que requiere tiempo y trabajo constante.
La publicidad en Google, en cambio, permite mostrar anuncios ante determinadas búsquedas y conseguir visibilidad de forma inmediata.
Por ejemplo, una empresa que ofrece desarrollo web puede trabajar su posicionamiento para búsquedas relacionadas con diseño web, mientras utiliza Google Ads para aparecer frente a personas que están buscando contratar ese servicio.
No siempre es necesario invertir grandes cantidades de dinero. En algunos casos, una campaña pequeña y bien orientada puede servir para complementar el trabajo de SEO y generar las primeras oportunidades.
Trabajar todo el ecosistema digital
Una estrategia digital no debería considerar la página web como un elemento aislado.
El sitio, Google, las redes sociales, el Perfil de Empresa, las campañas publicitarias y las herramientas de medición forman parte de un mismo ecosistema.
Por eso, antes de simplemente publicar contenido o invertir en publicidad, conviene analizar cómo está funcionando cada una de estas piezas.
Tener una página web es empezar. Conseguir que nuevas personas la encuentren requiere trabajar sobre todo lo que sucede alrededor de ella.
¿Necesitás una página web o querés mejorar la que ya tenés?
Si tu empresa ya tiene un sitio web, el siguiente paso puede ser analizar su estructura, posicionamiento y capacidad para generar consultas.
Y si todavía no tenés una página, el desarrollo puede plantearse desde el principio pensando no solamente en el diseño, sino también en el SEO, la medición y las futuras campañas de publicidad.

